Sequía climática y económica en el cordón hortícola platense

Anticipan un verano con pocas lluvias que traerá problemas a los productores que ya padecen la caída del consumo y el aumento de insumos

El Editor Platense | Nicolás Cánepa
Por Nicolás Cánepa
26 de noviembre de 2024 - 11:00

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió una alerta para el territorio argentino por la llegada del poderoso fenómeno atmosférico ‘La Niña’ durante el verano 2025, ocasionando un periodo estival con muy pocas precipitaciones que podrían desencadenar en una profunda sequía en el centro del país. Desde el cordón flori-fruto-hortícola de La Plata advierten por el cóctel explosivo que podría ocasionar si se suma a la crisis económica que afrontan los productores y que ya generó la ida de un frondoso número de familias agrícolas. 

De acuerdo a los reportes meteorológicos que llegan desde Norteamérica, la llegada de La Niña había sido prevista para 2024 y se estimaba un 60% de probabilidades de que arribará a suelo argentino a mitad de año. Sin embargo, se retrasó y hoy las chances son aún más elevadas de que su arribo se dé entre enero y marzo de 2025 y afecte -principalmente- al centro y norte del país.

En el cordón productivo de la región ya se hicieron eco del posible golpe climático sobre la cosecha 2025. “Lamentablemente nos va a tocar ver a cuantos nos deja sin producción”, afirmó tajante la referente de la Asociación de Medieros y Afines (ASOMA), Albina Vides. La falta de lluvias que anticipan en el cinturón verde afectaría directamente la napa y, consecuentemente, a los sistemas de abastecimiento de agua. Al no haber agua de lluvia, el nivel de la napa desciende paulatinamente por lo que se deben realizar perforaciones más profundas -y costosas- para extraer con la bomba. Un escenario imposible para los productores. 

Pero la situación es aún más compleja. Si bien el territorio argentino aún no está bajo los efectos de ‘La Niña’, los productores padecen la falta de agua por los reiterados cortes de luz que dispone la empresa suministradora. “Ya venimos sufriendo los cortes de luz. A veces cortan el servicio por 24 horas sin dar ninguna explicación y nosotros no podemos usar las bombas para sacar agua”, expresó Isabel Palomo, reconocida productora de tomate de la localidad de El Peligro. Y sumó: “Es perjudicial porque por ahí está la gente plantando y te dejan sin luz, no los regas y se muere el plantín”. 

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Los productores utilizan bombas con conexión trifásica para poder abastecer quintas que ocupan -en promedio- entre una y tres hectáreas con plantaciones a cielo abierto e invernáculos, donde la temperatura suele duplicarse en su interior por lo que el riego es vital para evitar que se seque la planta. 

No tenemos la posibilidad de poder trabajar como para poder tener un reservorio, por ejemplo, que nos permita en situaciones como esta contar con agua para riego. Sería un sistema ideal para intentar, al menos, salvar algo”, reclamó Vides. Desde el sector productivo mantienen diálogo con las autoridades, a quienes advirtieron la necesidad de implementar medidas para morigerar el impacto de la crisis ambiental. 

La principal y peor de las peores sequía son las políticas del Gobierno nacional que está expulsando a muchos productores por los costos que hoy se requieren para poder seguir produciendo desde los insumos, la luz y el alquiler”, advirtió 

Sequía económica

Los tarifazos que se aplicaron a lo largo del año, el incremento de los insumos, las facilidades otorgadas desde Casa Rosada a las importaciones y el desplome del consumo interno forman una mezcla dañina para los productores locales, en la antesala a los sacudones climáticos que se prevé. 

Las boletas de luz que están llegando son una locura. ¿Cómo puede pagar un productor un millón de pesos una boleta cuando antes pagaban 50 o 100 mil pesos como mucho en verano? Todavía no estamos en pleno verano y ya están llegando boletas con esos valores. Es un problema grave”, precisó Palomo. 

A este gasto se le suma el alquiler de la tierra que afecta a gran parte de los productores: en apenas un puñado de meses aumentó hasta seis veces el valor del arrendamiento. El salto en el precio de los insumos como la semilla o los plásticos es otra de las variables que registraron un alza en los últimos meses, mientras que el consumo se desplomó catapultado por la suba en las verdulerías. 

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“Hay un gran problema con el tema del consumo, la gente no tiene plata en el bolsillo para poder comprar la verdura que nosotros producimos, que es todo para el mercado interno”, indicaron. 

Asimismo, advierten que un factor que también jugará esta temporada es el ingreso desde Chile, Brasil y Paraguay de verduras que se producen en territorio platense durante la temporada. “Vamos a ver tomates, zapallito, berenjena, pepino tirado por todos lados, como ya se está viendo ahora. La principal preocupación es cuando sea el grueso de la temporada de cosecha”, selló. 

Todo esta combinación de factores negativos siembran incógnitas en el cordón hortícola del Gran La Plata que se prepara para afrontar un verano con sequía climática y económica. 

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